jueves, 10 de septiembre de 2009

Seré una vasija conforme su deseo

Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla.
Jeremías 18:4

¿Se despertó está mañana? Naturalmente que sí.

.La primera cosa que debería haber pasado por su mente al abrir sus ojos sería esto: Dios no ha terminado aún conmigo.

.El hecho que aún usted esté vivo es una prueba muy positiva de que Dios aún no ha terminado de darle forma a tu vida.

.Un promedio de ciento cincuenta y tres mil personas terminaron ayer de estar en la rueda del alfarero. De hecho, antes de que termines de leer esta reflexión otros 321 morirán.

.Dios decidió que hoy tú estuvieras aún en las manos del alfarero porque Dios te ha considerado digno de rehacerte. Esta es una noticia digna de celebrarse.

.Naturalmente, hay otra faceta en el encuentro de Jeremías con el Alfarero. Lo obvio es que tú no eres el Alfarero. Tú no puedes decidir que clase de vasija vas a ser, pero si decidirás cuanto se va a lograr en el proceso de reconstrucción.

.Usted puede mirar la obra divina que le está dando forma hoy o simplemente ser ciego a lo largo del camino de la vida hasta llegar a ser uno mas de los 153.000 que mueren cada día. Yo, personalmente, hoy escojo ver la mano de Dios trabajando en mi vida.

.Yo quiero que él me reconstruya para hacer una diferencia. Si mañana aún estoy vivo, yo usaré lo que he aprendido de la mano del Alfarero hoy.

.La Palabra Hebrea que se usa en este verso para “según le pareció” nos ayuda a ver la imagen de la decisión soberana de Dios es “yashar”, es un verbo que significa: “derecho, recto o agradable.”

.Este verbo tiene un uso tanto físico como ético. De hecho es a menudo usado en descripciones que tienen que ver con justicia. Dios no está haciendo de nosotros vasijas simplemente justas o rectas, pero él está haciendo vasijas que lo complacen o le agradan a él y él se siente muy complacido cuando sus vasijas reflejan su carácter.

.De la misma manera como un famoso artista o artesano lo hace, Dios coloca su firma con estilo en nosotros, y su firma es reconocida por todos. Porque tú eres la vasija de Dios, tú eres como la mano de quién te hizo y hasta que tu no reflejes esa mano, el proceso de reconstrucción de tu vida continuará.

Bienvenido al día de las Vasijas con complacen al Alfarero.

.Señor. Gracias por la obra tuya en mi vida hoy. Tú eres el Alfarero y yo tu vasija. Trabaja en mí hoy hasta que se refleje tu mano en cada detalle de mi vida. Gracias por amarme. Amén.

Autor Dr Skip Moen
Fuente:RenuevoDePlenitud.com

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