martes, 16 de diciembre de 2008

El papel de los padres: Amar


Amar y ser amado es la necesidad emocional más fuerte que puede tener un ser humano, sin importar si es chico o grande. La forma en la que damos o manifestar amor a nuestros hijos los va a marcar de manera profunda, ya sea positiva o negativamente.

Tito 2:3-4
A las ancianas, enséñales que sean reverentes en su conducta, y no calumniadoras ni adictas al mucho vino. Deben enseñar lo bueno y aconsejar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos
¿Qué es el amor en la relación padres-hijos?

El amor es una respuesta, sentimiento, emoción, actitud, etc., que se puede aprender; el niño nace con un inmenso potencial para amar, pero ese potencial debe ser cultivado, formado y enfocado en su niñez y esa es una tarea que deben de llevar a cabo los padres.

El amor puede ser una decisión, es muy fácil amar a un niño bueno, amable y obediente, pero ¿Qué pasa si el niño es algo rebelde?, si el amor “ágape” e incondicional de Dios vive en nosotros, entonces Dios mismo nos da la capacidad, determinación y la decisión de amar a nuestros hijos.

El amor debe ser expresado, pero ¿Cómo le expresan ustedes amor a sus hijos?, el amor se puede expresar con palabras, acciones, actitudes, gestos, caricias, etc. ¿Saben tus hijos que los amas?.

Para un niño, al igual que para muchos adultos, es importante el sentir el amor de manera palpable, no basta con pensar “mi hijo sabe que lo amo por el simple hecho de que es mi hijo, no necesito estárselo diciendo”, la verdad es que para fortalecer la autoestima, y muchas otras actitudes positivas es importante que el niño, sienta ese amor de diferentes maneras.

Ningún hijo es demasiado grande para que le expresemos nuestro amor, jamás dejen de expresarle su amor a sus hijos.

“Podemos expresar amor a nuestros hijos sin necesidad de gastar dinero, pero no podemos expresar amor sin invertir algo de nuestro tiempo”.

Es importante que padres e hijos tengan interés en sus asuntos de manera mutua, los papás deben estar al tanto por ejemplo de las actividades deportivas en que sus hijos participen, de igual manera los hijos pueden acompañar a sus padres a hacer las compras de despensa, etc., ¿en que cosas podemos interactuar padres e hijos?

“Usted puede dar sin amar, pero no puede amar sin dar”, ¿Qué le están dando a sus hijos?, ¿amor o cosas materiales o de plano ni lo uno ni lo otro?

Amar es igual a proveer las necesidades de la gente que amamos, en este caso de nuestros hijos.

2 Corintios 12:14
Miren que por tercera vez estoy listo para visitarlos, y no les seré una carga, pues no me interesa lo que ustedes tienen sino lo que ustedes son. Después de todo, no son los hijos los que deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos.

Mateo 7:11
Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!

1 Timoteo 5:8
El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.

Los padres tienen la obligación de proveer lo necesario para cubrir las necesidades materiales, emocionales y espirituales de sus hijos. Sin caer en los excesos en ningún sentido.

El amor incondicional incluye dar aceptación y seguridad.

Acepta a tu hijo tal y como es.
Cada hijo posee una personalidad propia que hay que aprender a respetar. A veces los padres se sienten defraudados porque su hijo no parece mostrar esas cualidades que ellos ansiaban ver reflejadas en él; entonces se ponen nerviosos y experimentan una cierta sensación de rechazo, que llega a ser muy frustrante para todos.

Pero el niño debe ser aceptado y querido tal y como es, sin tratar de cambiar sus aptitudes. No hay que crear demasiadas expectativas con respecto a los hijos ni hacer planes de futuro. Nuestros deseos no tienen por qué coincidir con sus preferencias.

Reconozcan a cada uno se sus hijos como personas únicas e irrepetibles, cada uno tiene diferentes aptitudes, fortalezas, gustos, debilidades, etc., no quieran que un hijo sea igual a otro, mucho menos traten de compararlos al grado de que hieran sus sentimientos, aprendamos a aceptar a nuestros hijos y a valorarlos de manera individual.

Deja que tu hijo sepa que el es un gozo para ti, un regalo de Dios, una herencia del Señor. Jamás permitas que el niño sienta que llegó a este mundo siendo “no querido o deseado”.

Todos los padres quieren a sus hijos pero ¿se lo demuestran cada día?, ¿les dicen que ellos son lo más importante que tienen, lo mejor que les ha pasado en la vida?

Está demostrado; los padres que no escatiman besos y caricias tienen hijos más felices que se muestran cariñosos con los demás y son más pacientes con sus compañeros de juegos. Hacerles ver que nuestro amor es incondicional y que no está sujeto a las circunstancias, sus acciones o su manera de comportarse será vital también para el futuro. Sólo quien recibe amor es capaz de transmitirlo.

Debemos mantener una relación de honestidad y respeto con nuestros hijos, ya que nosotros somos imperfectos como adultos y como padres, no esperemos que ellos sean perfectos, no está mal el querer que ellos sean mejores que nosotros, pero que esa situación no nos aleje de nuestros hijos en lugar de acercarnos.

Hablemos con franqueza con ellos, de nuestros temores y nuestros temores, de sus existos y nuestros éxitos, obviamente cuidando el lenguaje o los temas de acuerdo a su edad.

Si ellos nos hablan de sus temores, en lugar de burlarnos de ellos o reprenderlos, busquemos orientarlos y ayudarlos.

Escuchen a sus hijos con mucha atención, esa es una gran manera de expresarles nuestro amor.

Traten a sus hijos como a una persona de valor, no los menosprecien, no los humillen, no los hagan sentir menos, no abusen de su posición de padres, ya que si ellos ven que nos “aprovechamos de los pequeños”, ellos podrían actuar de igual manera en el futuro. Los niños se forman en base a sus experiencias y en base a las palabras que sembramos en ellos, entonces sembremos siempre palabras positivas y de aliento.

De a su hijo seguridad, ¿tu hijo se siente seguro a tu lado, en tu casa?, ¿le inspiras respeto o miedo?.
El hogar del niño, su familia y sus padres, deben ser los sitios en los que el niño encuentre siempre cobijo y seguridad.

Seis factores positivos que crean un ambiente o sentido de seguridad en un niño.
1. Amor entre padre y madre.
2. Unidad familiar
3. Una rutina normal, o una vida ordenada
4. Una disciplina adecuada
5. El contacto físico, expresión de amor palpable.
6. El sentido de pertenencia.

Los padres en ocasiones abusan de su amor, piensan que sus hijos son solo para ellos, pero recordemos que Dios nos lo ha dado en préstamo. No seamos egoístas, no les cortemos sus derechos y sueños para imponerles los nuestros. El amor verdadero hace que nos interesemos por ellos, antes que por nosotros mismos.

Como una nuestra de amor a nuestros hijos enseñémosles a amar a Dios, una familia que está llena de amor busca participar de diversas maneras en las cosas del Señor, ese trabajo juntos nos unirá más y nos hará amarnos más por medio del amor que Dios nos manifiesta día con día.

¿Qué harán a partir de hoy para expresar de manera más clara el amor por sus hijos?.

Amén.

Bibliografía: El plan de Dios para la Familia, Victor Richards

No hay comentarios: